Cuando se nos ocurre una idea que nos gusta, solemos correr demasiado.
Pensamos en el nombre, en la web, en Instagram, en cómo quedará el logo…
Y puede que todavía no sepamos algo bastante más importante: si esa idea le interesa realmente a alguien.
Antes de invertir tiempo o dinero, yo intentaría comprobar unas pocas cosas.
Preguntas clave antes de construir:
- 1. ¿A quién le puede interesar?
- 2. ¿Resuelve un problema real?
- 3. ¿Cómo probarlo sin complicarte antes de construir?
Cómo comprobarlo sin complicarte:
Imagina que quieres crear un curso. No necesitas grabar veinte vídeos para saber si interesa. Puedes empezar con un taller.
Si quieres hacer una aplicación, quizá primero puedas enseñar un prototipo.
Si quieres vender un producto, prueba con uno antes de montar una tienda enorme.
Validar una idea no consiste en saber si va a funcionar seguro. Eso casi nunca se puede saber.
Se trata simplemente de aprender antes de gastar demasiado.
Yo intento quedarme con una idea muy sencilla: «Primero comprobar. Después construir.»
